sábado, 25 de abril de 2009

Oporto, más que vinos

Pasamos la semana santa en Oporto. La oferta era irresistible: Ryanair + Hotel (3 noches con desayuno) 100€ por cabeza. Así que ahí estábamos nosotros, como no podía ser de otra manera.

Para que los vuelos de Ryanair salgan por un precio razonable, tienes que llevar sólo equipaje de mano y sólo una pieza por persona. Aparentemente son muy estrictos con esto, pero mientras yo trataba de aplastar mi ropa para meter el bolso dentro de la maleta de cabina, nos quedamos para los últimos y, yo creo que, aunque hubiésemos llevado un tractor, hubiéramos pasado, porque lo que ya les preocupaba era la hora y no el equipaje.

El Hotel, era muy barato. La mejor tarifa la encontré con Hostel Bookers, te cobran el 10% por internet y el resto en el hotel al que vayas, muy bien. El Hotel Menfis está razonablemente cerca del centro, justo en el límite de la cutrez que puedo soportar sin protestar y su relación calidad/precio es perfecta.

Oporto es una preciosidad de ciudad, a pesar de la falta de mantenimiento del centro histórico. Una de cada tres casas está abandonada y es una pena. Portugal se lo ve empobrecido y, en medio de esta crisis, ver el telediario daba escalofríos: despidos, impagos... Mucha gente pidiendo por la calle, portugueses, y servicios públicos deplorables, por lo que pudimos experimentar al llamar a urgencias cuando uno de estos señores que piden por la calle sufrió un ataque delante de nuestras narices. Llamábamos y nadie contestaba, lamentable.

No obstante, allí estábamos tratando de disfrutar de sus encantos, que son muchos.

Desde el aeropuerto se llega en metro a la ciudad. Muy moderno y barato, se agradece.

El primer día, desayunamos al lado del mercado de Bolhao. Las cafeterías en Oporto son estupendas, baratas y atendidas por gente agradable, así que te llevas una buena bienvenida aunque llegues a las 7 de la mañana, como nosotros.

Paseamos toda la mañana, dado que no podíamos hacer el check in hasta las 12:00. Bajamos al río, cruzamos el puente de Eiffel, tomamos un Porto en un bar llenito de hombres en Vilanova de Gaia. Podríamos haber entrado en uno de los lodges de las bodegas, pero nos pareció más guiri. Aunque quizás era más guiri que yo entrara en un bar con 30 hombres como si nada. El señor nos puso unos bollos de bacalao muy ricos. Después entraron otros españoles y les puso vermut blanco con cerveza. Ya nos interesamos por la curiosa mezcla y el camarero se explayó en explicaciones varias sobre las ventajas del preparado. Luego, tampoco era para tanto, pero nos echamos una charleta.

Después nos acercamos a una cafetería en el muelle del río, que está lleno de sitios modernos, tipo puerto de Barcelona. Bogani Café resultó de lo más agradable, nos echamos en un sofacito a tomar el famoso vermut con cerveza y Porto blanco y estuvimos como una horita leyendo. Fuera llovía y fue un rato muy agradable.

Tras el descanso decidimos seguir una de las recomendaciones que había encontrado en Internet, pero..., claro, son mucho mejores las recomendaciones en persona. El sitio se llama Pedra Alta y es una especie de McDonald's del marisco, un asquete, vamos.

Por la noche fuimos a cenar a un restaurante muy agradable en la orilla del Duero, de la parte de Oporto, Chez Lapin. Muy turísitico, pero moderado en precio, calidad más que aceptable y mucho encanto. Sobre todo, está abierto hasta tarde, cosa poco común en Portugal.

Otros restaurantes que nos gustaron
  • Museo de Arte Contemporânea. Fundación Serralves: además del propio museo, bastante intersante, comimos en el restaurante. Quizás demasiado caro y no tan buena calidad como la fama que le precede. Pero está bien cambiar de tipo de comida por un día.
  • Casa do Pescador en Afurada, donde comimos una calderiada de muerte.
  • O Bacalhoeiro en Vilanova de Gaia: barato, bacalao al horno delicioso. También abre hasta tarde.
  • Cafeína, en Foz. Restaurante de moda en zona pija, ni se os ocurra pedir pasta ni bacalao, los entrantes perfectos y una cuidadísima carta de vinos.
  • Restaurante Shis, este se lleva la mejor puntuación del viaje: comida exquisita, lugar chulo, chulo casi dentro de la playa, ya más atlántica que de río. No hay que perdérselo.
Cafés y garitos

  • A Brasileira, no llegamos a entrar, porque aunque es originalmente un café precioso, sólo funciona como restaurante.
  • Café Ancôra Douro, con wi-fi y estudiantes, lleno de placas de estudiantes que hacen dedicatorias al café donde debieron de pasar la mitad de la carrera.
  • Passos Manuel, el garito más in de Oporto. En la misma calle hay otro sitio que vale la pena, pero no recuedo su nombre, así como tampoco recuerdo el nombre de un club siniestro improvisado por cuatro colgados dark de Oporto que el olfato de Santi supo encontrar, claro.
  • La noche siguiente, el mismo DJ de Passos Manuel, estaba casualmente en el 31. Buen sitio para unos bailes, pero menos fashion.

lunes, 6 de abril de 2009

Granada, tierra soñada

Antes de que se me olviden los tips granaínos, ahí van.

Tapas

La Antigüalla es un bareto en la C/Elvira donde te ponen, con la primera caña, un sandwich con papas fritas y con la segunda una pequeña hamburguesa. Vale 2€ cada caña. No sabemos qué más ponían porque ya era mucho bocata pal cuerpo.

Cunini, recomendación de Ilde, un jienense venido a granaíno que sabe lo que se hace. Con la primera caña nos pusieron cazón adobado buenísimo, por nuestra cuenta pedimos la ensaladilla con gambas que nos había recomendado Ilde y con la segunda, nos pusieron unas croquetas pichís, pichás. Total: 10,60€ y se van dos personas comidas. Plaza de la Pescadería.

Terracitas junto al Darro al pie del Albaicín. Da igual en la que te sientes, lo importante no es la calidad de los bares, sino el entorno. Un placer de verdad.

Comprar el periódico y sentarse en cualquier plaza de Granada, al solecito con un tinto con blanca, no tiene precio (como dice el anuncio).


Comida y Cena

Las primeras cenas en Granada estaban organizada por gente del trabajo, de modo que la comida era excelente, pero fuera de carta, por lo que no sabría decir si merece la pena ir por tu cuenta. La más especial fue en La Chumbera, en el Sacromonte, con espectáculo flamenco incluído, muy auténtico todo. Lo más impresionante es que fue después de una visita guiada a la Alhambra de noche. Fantástico todo.

Decidimos comer sentados uno de los días. Elegimos bien, sin duda. El restaurante se llama Arrayanes en la Cuesta Marañas y tienen comida magrebí auténtica. Pedimos hummus, que estaba de muerte, creo que el mejor que he probado nunca y eso que soy fan. Arroz basmati con verduras, que no tenía nada del otro mundo y pastela de pollo, exquisita.
No tenían alcohol, aunque lo descubrimos cuando ya habíamos decidido hacer un homenaje al Islam y dejar de tomar cerveza como alemanes. Tienen una limonada con menta que se sale. El dueño es un showman.

Una de las noches nos dimos el homenaje romántico, con cena en el Albaicín. Justo al lado del Mirador de San Nicolás, donde estuvimos un rato embobados con la Alhambra y los hippies con malabares de fuego, está el Huerto de Juan Ranas. El restaurante tiene una terraza increíble, seguramente se está mejor en verano. Nosotros estuvimos en el salón, que tiene unas cristaleras que dan a la Alhambra con vistas increíbles. Habíamos pedido una buena mesa y nos pusieron en segunda fila, cuando la mesa de la primera estaba vacía... Detalles feos. La dueña era un poco tiesa y creemos que no le gustó nada que pidiéramos lo más barato de la carta y para compartir. El camarero, sin embargo, estuvo muy simpático. Le preguntamos cuántas botellas de Pingus de casi 1.000€ vendían al año. Dijo que en dos años, una y nos contó las desventajas de este tipo de vinos que la gente pide, por lo general por ostentación y rechaza, por lo mismo. Justo al rato, nos contó que en la mesa de al lado acababan de rechazar un Vega Sicilia. Estimamos, así, a pissinasso, que en esa mesa habían perdido unos 100€ y en la nuestra habían ganado 50€, así debió de ser porque de pronto la señora se puso más agradable.
Pedimos escarola con ajo y trufa negra, cus-cus de cordero y tallarines de sepia (no con sepia) y un Raimat rosado. De postre uno de esos de chocolate a muerte. El sitio es bastante caro, pero bueno, te das el capricho de cenar en un sitio realmente especial.


Té y Shisha

Otro de los placeres de Granada, a parte de lo cultural, claro está. Son un poco caras también, pero descubrimos el té paquistaní con leche, delicioso y nos hicimos con un cargamento.

Tuvimos la suerte de poder cambiar las teterías de a 3€ el té y 10€ la Shisha, por un puesto en una feria gastronómica que había justo al lado del hotel. Unos argelinos encantadores vendían té a 1,5€, te invitaban a otro y te regalaban el vaso. La sisha a 5€ y encima nos pusimos todos a divagar sobre el funcionamiento de la misma, hasta la medio desmontamos y dibujamos esquemas y diferenciales de pesión en un cuaderno. Estarán en breve en El Escorial.


Hotel

Senator Granada Spa, está fenomenal de precio (aún más para nosotros, pues nos mantuvieron el precio acordado por la organización del evento anterior). El desayuno perfecto y del Spa no podemos decir nada, porque costaba 18€ y nos pareció un exceso. Buena situación, requetelimpio y un trato estupendo, como si fuera de 5 estrellas.

New York, New York

@anillahg ha pedido a la comunidad tuitera recomendaciones para un viaje a Nueva York.

Además de los clásicos que han aparecido como respuesta a su solicitud, yo le había propuesto una actividad que me perdí cuando estuve: las fiestas de los sábados por la tarde en la PS1 (Public School nº1) en Queens, una extensión del MOMA que empezó como temporal, pero que se ha consolidado como la parte, quizás, más interesante del museo y una excusa perfecta para salir de Manhattan y asomarte al otro Nueva York.

Aunque @anillahg no va en verano y no podrá disfrutar de las fiestas que se hacen sólo desde julio a septiembre, ir a ver la PS1 es un must, como se dice en los mundos fisnos.

Para ella recupero un viejo mensaje que envié en el verano de 2007 a mis colegas y rescato algunos tips que pueden ser de interés.


Brunch

La novia de Ars, nuestro anfitrión, nos llevó a un sitio, muy de Sexo en NY, que se llama Isabella's. La comida estaba rica, pero sobre todo el sitio era muy chulo, a pesar de tener la terraza ubicada bajo unos andamios, porque la calle estaba en obras. Con unas cuantas plantas, unas lamparas monas y unos ventiladores, el sitio parecía un jardín. Todos los camareros me hablaban en español, lo que me reafirma en mi pinta de latina. Tambien es verdad que en ese lugar todas las chicas llevaban vestidos primaverales, floreados o de colores pastel, como a juego con la decoración, excepto yo, claro. Ese mismo día, me compre un vestido floreado para hacer brunch, ¡vamos hombre!

Otro día, Jessica, nos llevó a Penelope, que estaba fenomenal, la comida mejor que en el anterior y el sitio un poco menos pijo, pero muy agradable.


Comidas, Cenas y Otros Placeres

En el Meat Packing District, después de ver las tiendas más guapas de la ciudad, comimos en Pastis, un bistró de lo más agradable y chic. El barrio es lo más, hay que dedicarle por lo menos una mañanita entera y reservarse las pelas para los caprichos para usarlas ahí y algo en el Soho y en las tienditas de Brooklyn Heights, porque las famosas gangas del barrio chino no existen y en Century21 sólo se encuentran regalos para la abuela.

Una de las noches Jessica, gran guía de la ciudad, nos llevó a cenar a una auténtica barbacoa coreana. No recuerdo el nombre del sitio, pero yo creo que era esta: Chung Moo Ro. Fue divertido porque ella, de origen oriental, nos enseñó cómo se tenía que comer cada cosa, envolviendo la comida en hojas de lechuga gigantes. Estuvo curioso y la comida riquísima.

Otra de las noches les invitamos nosotros, en agradecimiento a su hospitalidad, a cenar en Buddha Bar. Superchachipirulidelamuerte, pero, aún habiendo reservado, tuvimos que esperar casi una hora a nuestra mesa.

Otro gran descubrimiento fue el helado de yogurt con toppings. Un vicio malo, malo: Pinkberry.


Copas

El East Village es definitivamente el barrio para los españolitos de a pie. Tan a gustico, que hasta se puede fumar en algunos sitios. Tengo que preguntarle a Santi cómo se llama su lugar favorito, que es supercutre, divertidísimo y tiene un karaoke genial los domingos.
Según se baja del metro, hay un bar de esos medio español, medio cubano. Es cutre, pero tenía buena música en directo y se podían tomar un par de mojitos decentes.

El 205 Club, un sitio de los "recomendados", muy fashion. Para unas cervezas y para bailar un rato. Nosotros tuvimos a Moby un ratejo ahí bailando al ladito. Creo que ahora el sitio ha cerrado.

"Cielo", un garito muy chulo en una zona medio portuaria que da un pelín de cague en la parte oeste de la ciudad. Para llegar tuvimos que preguntar varias veces. Una parejita a la que preguntamos llamó amablemente al teléfono de información de Google, ¡sí señor! Google tiene un teléfono de información que es 1-800 (el número gratis en USA) y después las teclas del móvil correspondientes a la palabra google. Dices New York, New York, el sitio que quieres encontrar y te mandan un sms con la dirección, ¿qué te parece? El sitio es muy cool y nos dejaron entrar (oye, que antes de nosotros tiraron a varios). En fin, que bailamos un buen rato, muy buena música. Recomendable.

Los NO!

En primer lugar, un sitio en el que se nos ocurrió sentarnos para comer. No todo es guay en NY. El día que íabamos al Gugggenhim era bastante tarde, de modo que decidimos comer directamente en el primer sitio que vimos. No sé por que no me fijé en que el logo del restaurante era una chapa de perro y un hueso.... El caso es que el sitio era bastante guarrete, los camareros algo antipáticos (muy raro allí). Pero lo más increíble es que al lado nuestro había un bebedero para perros donde todos los vecinos del barrio paraban para saciar la sed de sus canes. ¡¡¡Qué asco!!! Tenía el lametazo de perro metido en el oído y encima la camarera les acaraciaba. Dudo que después se lavara las manos, aunque en todos los baños pone "los trabjadores están obligados a lavarse las manos antes de volver a su puesto", pues esta tocaba los perros alegremente. Luego nos contó Ars que los fines de semana ponen unos 5 perros de la perrera en la terraza para que la gente los adopte. El hecho me parece loable, el lugar ¡equivocado!

En segundo lugar, el sitio de moda de los pijos españoles que viven en NY: Marquee. Para esto te pasas por las fiestas de Pozuelo y ya ves a tíos borrachuzos con zapato castellano.


Pues esto es todo, espero que te sirva @anillahg. Pásatelo en grande!!!

Primera Entrada

Esta es la primera entrada de Viajes y Curiosidades. Nunca me había planteado crear un blog, pero últimamente, las consultas de colegas cuando salen de viaje, solicitándome recomendaciones, me hizo pensar que quizás sí tenía cosas que contar que pudieran ser de interés para los demás.

Este fin de semana, comiendo en Granada con Santi, mi compi, pensamos que igual sí que podríamos publicar las opiniones que en ese momento estábamos compartiendo sobre los lugares que habíamos visitado. Y estos lugares, señores, no son precisamente monumentos, ni museos o blibliotecas. Nuestro turismo se basa en lo gastronómico, principalmente, que no deja de ser interesante.

Echándole una pensada, creo que este blog recogerá por un lado las opiniones personales que tengamos sobre los lugares que visitamos, dado que estamos de pingo mucho tiempo, así como los sitios por los que nos movemos habitualmente en Madrid. Seguramente aparecerán posts sobre conciertos, dado que es otro de nuestros preferidos en cuestión de ocio.

Pues lo dicho, bienvenidos y bienvenidas, porque aquí redirigiré a quien me vuelva a preguntar, oye Almu, dime un sitio para comer en..........

Manduca, lugares y musiquita

¿Quién quiere más? ¡Espero que os guste!

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